Una perspectiva general acerca del Yoga
Introducción
El yoga se originó en lo que hoy se conoce como India. Si bien los primeros textos que hacen mención al yoga son de alrededor de los años 1.500 - 1.200 A.C., es difícil saber cuándo se originó, ya que antes de esto las enseñanzas se transmitían oralmente. En excavaciones arqueológicas se han encontrado imágenes que se supone son yoguis (practicantes de yoga) que se estima tienen unos 6.000 o 7.000 años de antigüedad.
La palabra yoga describe un estado de realización espiritual, así como también la familia de prácticas que conducen a ese estado. Ahora bien, ciertas prácticas de yoga, como las asanas (posturas) y pranayama (técnicas de respiración), son beneficiosas física y mentalmente tanto para quienes tienen inquietudes espirituales como para quienes solo están interesados en los aspectos más terrenales y prácticos de la vida. Esto hizo que estas prácticas se popularicen en Occidente, apropiándose para sí del término yoga.
En este artículo, las prácticas de yoga asanas y pranayama son puestas en perspectiva considerando la naturaleza espiritual del yoga. Luego se discuten los beneficios de estas prácticas, aplicables tanto para el camino espiritual como la vida terrenal.
Yoga como "estado"
Yoga es una palabra sánscrita. El sánscrito es un idioma milenario de la India en el que se encuentran todas las escrituras sagradas. Es un idioma con una naturaleza extremadamente rica y compleja, tal es así que hay muchas palabras en sánscrito que no tienen una equivalencia uno a uno en español. Es más, a veces la misma palabra o la misma expresión, tienen diferentes significados en diferentes contextos.
En una de sus interpretaciones, se considera a la palabra yoga como derivada del verbo sánscrito "yuj", que, entre otros significados, puede traducirse como "unir". Los Sabios de la antiguedad en la India, al intentar describir sus más elevadas realizaciones espirituales, han hablado de un estado de unión o comunión entre el ser individual y el Ser Supremo, o entre el alma individual y el Alma Suprema. A este estado de "unión", algunos lo denominaron yoga. También se lo conoce como samadhi, un estado supra-consciente en el que uno pierde su identidad y se funde con la Realidad Suprema. Se le atribuye a Vyasa la siguiente definición: "Yoga es samadhi".
"Yuj" también puede traducirse como "dominar" o "mantener bajo control". En los Yoga Sutras (aforismos de Yoga), el gran sabio hindú Patanjali dice:
I.2 Yoga es el control (o disolución) de las fluctuaciones (o actividades) de la mente.
I.3 Así el Sabio se establece en su propia y verdadera naturaleza.
Los Sabios (o yoguis) experimentan que trayendo la mente bajo control, concentrándola y aquietándola, esta refleja nuestra verdadera naturaleza: el Atman - el alma, el principio consciente en los seres humanos. El Atman también es descripto como una chispa del Ser Supremo, o una chispa de la Divinidad presente en todos nosotros.
Sri M dice acerca del Atman: "Todos los seres humanos buscan la felicidad. Pero bajo la influencia de la ignorancia, la buscan en el mundo externo de los sentidos. Disfrutan un poco, luego la pierden y ansían más. Y la dicha permanente, el verdadero gozo, un millón de veces más gozoso que los pequeños gozos del mundo sensorial, está allí mismo en el centro del Ser. En los corazones de todos los seres humanos está el Atman, la reserva de gozo y de existencia universal".
Yoga es entonces un estado en el cuál se revela nuestra verdadera y gozosa identidad espiritual, la verdadera naturaleza de nuestro Ser, liberándonos del sufrimiento.
Yoga como "camino"
La palabra yoga también se utiliza para nombrar los diferentes caminos y disciplinas que conducen a esa experiencia de identidad espiritual. Por ende, el yoga es también un camino espiritual.
Según las enseñanzas de yoga, existen numerosos caminos que conducen a esa experiencia. Cada uno debe descubrir, generalmente con la ayuda de un Maestro, el camino (yoga) más apropiado de acuerdo a sus características físicas y psicológicas y sus condicionamientos del pasado. Así por ejemplo, las personas predominantemente emocionales se verán atraídas por el Bhakti yoga, que es un camino espiritual que pone gran énfasis en la devoción hacia el Ser Supremo. Para poner otro ejemplo, las personas más racionales o intelectuales, se verán atraídas hacia el Jnana yoga, uno de los caminos hacia la realización espiritual que pone énfasis en el análisis intelectual. Y así sucesivamente, se podría decir que para cada tipo de persona hay un tipo de yoga. Pero no son compartimientos estancos, los caminos se van entrecruzando y enlazando. Por ejemplo, alguien que está siguiendo el Jnana yoga (camino intelectual), puede comenzar a tener experiencias que hagan que se despierte en él o ella la devoción, por lo que incorporará a sus prácticas elementos del Bhakti yoga (camino devocional).
A las personas que están siguiendo un camino de yoga se los conoce como yoguis. Aunque el término yogui se utiliza también para nombrar a aquellos que han logrado el objetivo: el samadhi. En la India, a aquellos yoguis también se los llama Santos o Sabios.
Una discusión más profunda y completa acerca del yoga escapa los alcances de esta breve reseña. A quienes estén interesados en profundizar se les recomienda entrar en contacto con textos como el Bhagavad Gita y los Yoga Sutras (aforismos de Yoga) de Patanjali, entre otros.
Dicho esto, pondremos en contexto las prácticas de yoga que más se han popularizado en occidente: las yoga asanas (posturas) y el pranayama (técnicas de respiración que conducen al control de la energía vital: prana).
Yoga asanas y pranayama
Es muy común, sobre todo en Occidente, acotar el yoga a la práctica de posturas físicas (asanas) y técnicas de respiración (pranayama). Pero las asanas y el pranayama son tan solo partes de un sistema mucho más amplio: el ashtanga yoga. Ashtanga yoga quiere decir el yoga de ocho miembros o partes. Por lo tanto las asanas y el pranayama son solo dos de esas partes. Las ocho partes o miembros del ashtanga yoga son:
1) Yama (disciplina moral y social)
2) Niyama (disciplina mental e individual)
3) Asanas (posturas)
4) Pranayama (control de la energía vital – prana. Esto se hace mediante técnicas de respiración)
5) Pratyahara (retirar la mente de los objetos sensorios)
6) Dharana (concentración)
7) Dhyana (meditación)
8) Samadhi (absorción en el Ser Supremo o Atman)
El objetivo del ashtanga yoga, como en todo yoga, es samadhi, el estado supra-consciente.
Según las enseñanzas de yoga, sin un cuerpo sano no es posible tener una mente sana. Si el cuerpo se encuentra saludable, la mente se encontrará saludable y podrá encaminarse hacia el objetivo último. Es aquí donde entra en juego el trabajo con el cuerpo.
Comúnmente, a las prácticas de yoga que implican posturas físicas (asanas) y técnicas de respiración (pranayama) también se las conoce como Hatha yoga, aunque el Hatha yoga es algo mucho más amplio [1]. Pero estas prácticas no son solo físicas, están vinculadas con la mente. Hatha yoga da como resultado un completo control de los órganos del cuerpo y de la mente, de manera tal que el yogui pueda mantener un buen estado de salud y no tener problemas durante su camino que lo llevará hacia samadhi, o la emancipación final.
Las asanas lo hacen a uno firme, libre de enfermedades y liviano de miembros. Facilitan la concentración y purifican la naturaleza de nuestra mente.
La práctica de asanas y pranayama es propicia para la salud y la longevidad. Mediante su práctica continua, muchas enfermedades pueden ser prevenidas y algunas curadas (esto se llama yoga-terapia). Su práctica regula la acción del corazón, los pulmones y el cerebro. Promueven la digestión y la circulación de la sangre. Los riñones, el hígado y todas las vísceras trabajan eficientemente.
El Hatha yoga es una ayuda para la preservación de un alto estándar de salud, vigor y vitalidad. Y para aquellos que tengan aspiraciones espirituales, es una gran ayuda para su cultura espiritual.
Los ejercicios físicos ordinarios desarrollan solamente los músculos superficiales del cuerpo. Pero las asanas están orientadas hacia la completa ejercitación de los órganos internos: hígado, bazo, páncreas, intestinos, corazón, pulmones, cerebro. También las asanas son posturas que masajean y aplican presión a las glándulas sin conductos que forman el sistema endocrino (como por ejemplo la tiroides y paratiroides en la base del cuello, las glándulas suprarrenales, el páncreas y las glándulas pituitaria y pineal en el cerebro). La liberación y el control de las hormonas en el cuerpo sucede con diferentes asanas. Las hormonas tienen un rol muy importante en la economía de la naturaleza, en mantener un metabolismo saludable y en la estructura, crecimiento y nutrición de diferentes tipos de células y tejidos del cuerpo. Mediante la práctica regular de asanas nuestro sistema liberará endorfinas, que nos producen una agradable sensación de bienestar. Esta es la componente física de la sensación de bienestar. Por lo tanto no es solo acerca de ejercicios musculares.
Como dijimos antes, el cuerpo está relacionado muy de cerca con la mente. Un cuerpo débil y enfermo implica una mente débil. El cuerpo es un importante instrumento que debe ser mantenido limpio, fuerte y saludable.
Los ejercicios físicos convencionales conducen el prana (energía vital) hacia fuera. Las asanas conducen el prana hacia adentro y lo distribuyen a través de todo el cuerpo y los diferentes sistemas.
Las asanas no son solo físicas sino también espirituales. Mediante ellas podemos despertar poderosísimas energías que se encuentran dormidas en nuestro interior que nos darán diferentes experiencias espirituales y nos permitirán desarrollar nuevas facultades.
Las asanas nos ayudan a controlar los sentidos, la mente y el cuerpo. Los nervios y los músculos son purificados.
El yoga enseña que un cuerpo sano es también un cuerpo relajado y no uno tenso. Por ende todas las asanas de yoga están orientadas a generar un estado relajado. Esto se logra primero contrayendo los músculos y luego aflojándolos.
La flexión de la espina dorsal hacia atrás y adelante es una parte integral de la mayor parte de las asanas. En la práctica, las asanas donde la espina dorsal se flexiona hacia adelante son siempre complementadas por asanas donde la espina dorsal se flexiona hacia atrás.
Ciertas asanas son favorables para la meditación. El objetivo es lograr una actitud alerta sin que sea necesario esforzarnos para permanecer en ella. El cuerpo estará perfectamente firme y energético, y aún así, perfectamente relajado.
La práctica de asanas y pranayama es beneficiosa tanto para quienes siguen un camino espiritual, como para quienes solo están interesados en los aspectos más terrenales y prácticos de la vida. Cualquier persona que practique con regularidad y guía adecuada gozará de los beneficios físicos y mentales de estas disciplinas, independientemente de si está interesado o no en el objetivo último del yoga que es samadhi e independientemente de su religión o creencias espirituales. De hecho, la comprobada efectividad de las asanas y el pranayama han popularizado estas prácticas en Occidente. Son cada vez más los médicos y psicólogos que las recomiendan a sus pacientes para contribuir a aliviar las más variadas dolencias físicas y mentales. Algunos dirigentes empresarios pioneros se están dando cuenta de la efectividad de las mismas para el bienestar de sus empleados y el consecuente aumento de su rendimiento, por lo que están implementando prácticas de yoga adaptadas a las necesidades de sus empresas.
Que el yoga de como uno de sus resultados una mente relajada y libre de stress no quiere decir que nos convirtamos en idiotas insensibles relajados a los que todo nos da lo mismo. O que el mundo se puede derrumbar a nuestro alrededor sin que nos demos cuenta. Muy por el contrario. En yoga, relajación y concentración van de la mano. Con una práctica regular y guía adecuada, la mente (al igual que el cuerpo) estará relajada pero muy alerta, y tendrá a su disposición una fuente de poderosísima energía. Sin desperdiciar energía en pensamientos inútiles tendrá una capacidad de concentración y sagacidad muy por encima del común de los seres humanos. Podremos responder a los desafíos de la vida mucho más efectiva y eficientemente. Basta con estudiar la vida de grandes yoguis para darnos cuenta que sus logros en todos los aspectos de la vida son extraordinarios.
Nota:
[1] Hatha Yoga es habitualmente entendido como las prácticas de yoga en las que se utiliza el cuerpo. No obstante, Hatha Yoga realmente se refiere a las prácticas mediante las cuales dos tipos de energía que circulan en el cuerpo – Ha (sol), la energía cálida y Tha (luna), la energía fría – son concentradas y se las hace ascender por el canal central en la espina dorsal –sushumna- para lograr el estado de samadhi. Las asanas y el pranayama son una parte del Hatha Yoga. Es notable aquí otra aplicación de la palabra yoga como derivada de "yuj": unir, en el sentido de "unir" las dos energías que se mencionaron anteriormente. Para detalles acerca del Hatha Yoga referirse al texto Hathayoga Pradipika de Svatmarama. Como precaución, cabe comentar que puede ser peligroso realizar las prácticas que figuran en ese texto sin la preparación adecuada y la guía de un Maestro calificado.
Fuentes:
El yoga se originó en lo que hoy se conoce como India. Si bien los primeros textos que hacen mención al yoga son de alrededor de los años 1.500 - 1.200 A.C., es difícil saber cuándo se originó, ya que antes de esto las enseñanzas se transmitían oralmente. En excavaciones arqueológicas se han encontrado imágenes que se supone son yoguis (practicantes de yoga) que se estima tienen unos 6.000 o 7.000 años de antigüedad.
La palabra yoga describe un estado de realización espiritual, así como también la familia de prácticas que conducen a ese estado. Ahora bien, ciertas prácticas de yoga, como las asanas (posturas) y pranayama (técnicas de respiración), son beneficiosas física y mentalmente tanto para quienes tienen inquietudes espirituales como para quienes solo están interesados en los aspectos más terrenales y prácticos de la vida. Esto hizo que estas prácticas se popularicen en Occidente, apropiándose para sí del término yoga.
En este artículo, las prácticas de yoga asanas y pranayama son puestas en perspectiva considerando la naturaleza espiritual del yoga. Luego se discuten los beneficios de estas prácticas, aplicables tanto para el camino espiritual como la vida terrenal.
Yoga como "estado"
Yoga es una palabra sánscrita. El sánscrito es un idioma milenario de la India en el que se encuentran todas las escrituras sagradas. Es un idioma con una naturaleza extremadamente rica y compleja, tal es así que hay muchas palabras en sánscrito que no tienen una equivalencia uno a uno en español. Es más, a veces la misma palabra o la misma expresión, tienen diferentes significados en diferentes contextos.
En una de sus interpretaciones, se considera a la palabra yoga como derivada del verbo sánscrito "yuj", que, entre otros significados, puede traducirse como "unir". Los Sabios de la antiguedad en la India, al intentar describir sus más elevadas realizaciones espirituales, han hablado de un estado de unión o comunión entre el ser individual y el Ser Supremo, o entre el alma individual y el Alma Suprema. A este estado de "unión", algunos lo denominaron yoga. También se lo conoce como samadhi, un estado supra-consciente en el que uno pierde su identidad y se funde con la Realidad Suprema. Se le atribuye a Vyasa la siguiente definición: "Yoga es samadhi".
"Yuj" también puede traducirse como "dominar" o "mantener bajo control". En los Yoga Sutras (aforismos de Yoga), el gran sabio hindú Patanjali dice:
I.2 Yoga es el control (o disolución) de las fluctuaciones (o actividades) de la mente.
I.3 Así el Sabio se establece en su propia y verdadera naturaleza.
Los Sabios (o yoguis) experimentan que trayendo la mente bajo control, concentrándola y aquietándola, esta refleja nuestra verdadera naturaleza: el Atman - el alma, el principio consciente en los seres humanos. El Atman también es descripto como una chispa del Ser Supremo, o una chispa de la Divinidad presente en todos nosotros.
Sri M dice acerca del Atman: "Todos los seres humanos buscan la felicidad. Pero bajo la influencia de la ignorancia, la buscan en el mundo externo de los sentidos. Disfrutan un poco, luego la pierden y ansían más. Y la dicha permanente, el verdadero gozo, un millón de veces más gozoso que los pequeños gozos del mundo sensorial, está allí mismo en el centro del Ser. En los corazones de todos los seres humanos está el Atman, la reserva de gozo y de existencia universal".
Yoga es entonces un estado en el cuál se revela nuestra verdadera y gozosa identidad espiritual, la verdadera naturaleza de nuestro Ser, liberándonos del sufrimiento.
Yoga como "camino"
La palabra yoga también se utiliza para nombrar los diferentes caminos y disciplinas que conducen a esa experiencia de identidad espiritual. Por ende, el yoga es también un camino espiritual.
Según las enseñanzas de yoga, existen numerosos caminos que conducen a esa experiencia. Cada uno debe descubrir, generalmente con la ayuda de un Maestro, el camino (yoga) más apropiado de acuerdo a sus características físicas y psicológicas y sus condicionamientos del pasado. Así por ejemplo, las personas predominantemente emocionales se verán atraídas por el Bhakti yoga, que es un camino espiritual que pone gran énfasis en la devoción hacia el Ser Supremo. Para poner otro ejemplo, las personas más racionales o intelectuales, se verán atraídas hacia el Jnana yoga, uno de los caminos hacia la realización espiritual que pone énfasis en el análisis intelectual. Y así sucesivamente, se podría decir que para cada tipo de persona hay un tipo de yoga. Pero no son compartimientos estancos, los caminos se van entrecruzando y enlazando. Por ejemplo, alguien que está siguiendo el Jnana yoga (camino intelectual), puede comenzar a tener experiencias que hagan que se despierte en él o ella la devoción, por lo que incorporará a sus prácticas elementos del Bhakti yoga (camino devocional).
A las personas que están siguiendo un camino de yoga se los conoce como yoguis. Aunque el término yogui se utiliza también para nombrar a aquellos que han logrado el objetivo: el samadhi. En la India, a aquellos yoguis también se los llama Santos o Sabios.
Una discusión más profunda y completa acerca del yoga escapa los alcances de esta breve reseña. A quienes estén interesados en profundizar se les recomienda entrar en contacto con textos como el Bhagavad Gita y los Yoga Sutras (aforismos de Yoga) de Patanjali, entre otros.
Dicho esto, pondremos en contexto las prácticas de yoga que más se han popularizado en occidente: las yoga asanas (posturas) y el pranayama (técnicas de respiración que conducen al control de la energía vital: prana).
Yoga asanas y pranayama
Es muy común, sobre todo en Occidente, acotar el yoga a la práctica de posturas físicas (asanas) y técnicas de respiración (pranayama). Pero las asanas y el pranayama son tan solo partes de un sistema mucho más amplio: el ashtanga yoga. Ashtanga yoga quiere decir el yoga de ocho miembros o partes. Por lo tanto las asanas y el pranayama son solo dos de esas partes. Las ocho partes o miembros del ashtanga yoga son:
1) Yama (disciplina moral y social)
2) Niyama (disciplina mental e individual)
3) Asanas (posturas)
4) Pranayama (control de la energía vital – prana. Esto se hace mediante técnicas de respiración)
5) Pratyahara (retirar la mente de los objetos sensorios)
6) Dharana (concentración)
7) Dhyana (meditación)
8) Samadhi (absorción en el Ser Supremo o Atman)
El objetivo del ashtanga yoga, como en todo yoga, es samadhi, el estado supra-consciente.
Según las enseñanzas de yoga, sin un cuerpo sano no es posible tener una mente sana. Si el cuerpo se encuentra saludable, la mente se encontrará saludable y podrá encaminarse hacia el objetivo último. Es aquí donde entra en juego el trabajo con el cuerpo.
Comúnmente, a las prácticas de yoga que implican posturas físicas (asanas) y técnicas de respiración (pranayama) también se las conoce como Hatha yoga, aunque el Hatha yoga es algo mucho más amplio [1]. Pero estas prácticas no son solo físicas, están vinculadas con la mente. Hatha yoga da como resultado un completo control de los órganos del cuerpo y de la mente, de manera tal que el yogui pueda mantener un buen estado de salud y no tener problemas durante su camino que lo llevará hacia samadhi, o la emancipación final.
Las asanas lo hacen a uno firme, libre de enfermedades y liviano de miembros. Facilitan la concentración y purifican la naturaleza de nuestra mente.
La práctica de asanas y pranayama es propicia para la salud y la longevidad. Mediante su práctica continua, muchas enfermedades pueden ser prevenidas y algunas curadas (esto se llama yoga-terapia). Su práctica regula la acción del corazón, los pulmones y el cerebro. Promueven la digestión y la circulación de la sangre. Los riñones, el hígado y todas las vísceras trabajan eficientemente.
El Hatha yoga es una ayuda para la preservación de un alto estándar de salud, vigor y vitalidad. Y para aquellos que tengan aspiraciones espirituales, es una gran ayuda para su cultura espiritual.
Los ejercicios físicos ordinarios desarrollan solamente los músculos superficiales del cuerpo. Pero las asanas están orientadas hacia la completa ejercitación de los órganos internos: hígado, bazo, páncreas, intestinos, corazón, pulmones, cerebro. También las asanas son posturas que masajean y aplican presión a las glándulas sin conductos que forman el sistema endocrino (como por ejemplo la tiroides y paratiroides en la base del cuello, las glándulas suprarrenales, el páncreas y las glándulas pituitaria y pineal en el cerebro). La liberación y el control de las hormonas en el cuerpo sucede con diferentes asanas. Las hormonas tienen un rol muy importante en la economía de la naturaleza, en mantener un metabolismo saludable y en la estructura, crecimiento y nutrición de diferentes tipos de células y tejidos del cuerpo. Mediante la práctica regular de asanas nuestro sistema liberará endorfinas, que nos producen una agradable sensación de bienestar. Esta es la componente física de la sensación de bienestar. Por lo tanto no es solo acerca de ejercicios musculares.
Como dijimos antes, el cuerpo está relacionado muy de cerca con la mente. Un cuerpo débil y enfermo implica una mente débil. El cuerpo es un importante instrumento que debe ser mantenido limpio, fuerte y saludable.
Los ejercicios físicos convencionales conducen el prana (energía vital) hacia fuera. Las asanas conducen el prana hacia adentro y lo distribuyen a través de todo el cuerpo y los diferentes sistemas.
Las asanas no son solo físicas sino también espirituales. Mediante ellas podemos despertar poderosísimas energías que se encuentran dormidas en nuestro interior que nos darán diferentes experiencias espirituales y nos permitirán desarrollar nuevas facultades.
Las asanas nos ayudan a controlar los sentidos, la mente y el cuerpo. Los nervios y los músculos son purificados.
El yoga enseña que un cuerpo sano es también un cuerpo relajado y no uno tenso. Por ende todas las asanas de yoga están orientadas a generar un estado relajado. Esto se logra primero contrayendo los músculos y luego aflojándolos.
La flexión de la espina dorsal hacia atrás y adelante es una parte integral de la mayor parte de las asanas. En la práctica, las asanas donde la espina dorsal se flexiona hacia adelante son siempre complementadas por asanas donde la espina dorsal se flexiona hacia atrás.
Ciertas asanas son favorables para la meditación. El objetivo es lograr una actitud alerta sin que sea necesario esforzarnos para permanecer en ella. El cuerpo estará perfectamente firme y energético, y aún así, perfectamente relajado.
La práctica de asanas y pranayama es beneficiosa tanto para quienes siguen un camino espiritual, como para quienes solo están interesados en los aspectos más terrenales y prácticos de la vida. Cualquier persona que practique con regularidad y guía adecuada gozará de los beneficios físicos y mentales de estas disciplinas, independientemente de si está interesado o no en el objetivo último del yoga que es samadhi e independientemente de su religión o creencias espirituales. De hecho, la comprobada efectividad de las asanas y el pranayama han popularizado estas prácticas en Occidente. Son cada vez más los médicos y psicólogos que las recomiendan a sus pacientes para contribuir a aliviar las más variadas dolencias físicas y mentales. Algunos dirigentes empresarios pioneros se están dando cuenta de la efectividad de las mismas para el bienestar de sus empleados y el consecuente aumento de su rendimiento, por lo que están implementando prácticas de yoga adaptadas a las necesidades de sus empresas.
Que el yoga de como uno de sus resultados una mente relajada y libre de stress no quiere decir que nos convirtamos en idiotas insensibles relajados a los que todo nos da lo mismo. O que el mundo se puede derrumbar a nuestro alrededor sin que nos demos cuenta. Muy por el contrario. En yoga, relajación y concentración van de la mano. Con una práctica regular y guía adecuada, la mente (al igual que el cuerpo) estará relajada pero muy alerta, y tendrá a su disposición una fuente de poderosísima energía. Sin desperdiciar energía en pensamientos inútiles tendrá una capacidad de concentración y sagacidad muy por encima del común de los seres humanos. Podremos responder a los desafíos de la vida mucho más efectiva y eficientemente. Basta con estudiar la vida de grandes yoguis para darnos cuenta que sus logros en todos los aspectos de la vida son extraordinarios.
Nota:
[1] Hatha Yoga es habitualmente entendido como las prácticas de yoga en las que se utiliza el cuerpo. No obstante, Hatha Yoga realmente se refiere a las prácticas mediante las cuales dos tipos de energía que circulan en el cuerpo – Ha (sol), la energía cálida y Tha (luna), la energía fría – son concentradas y se las hace ascender por el canal central en la espina dorsal –sushumna- para lograr el estado de samadhi. Las asanas y el pranayama son una parte del Hatha Yoga. Es notable aquí otra aplicación de la palabra yoga como derivada de "yuj": unir, en el sentido de "unir" las dos energías que se mencionaron anteriormente. Para detalles acerca del Hatha Yoga referirse al texto Hathayoga Pradipika de Svatmarama. Como precaución, cabe comentar que puede ser peligroso realizar las prácticas que figuran en ese texto sin la preparación adecuada y la guía de un Maestro calificado.
Fuentes:

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